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75 aniversario PEÑA, ¡ YA FALTA MENOS !

EL FRONTON LABRIT: Un enclave mágico para Oberena

No podríamos haber escogido un lugar mejor para celebrar nuestro 75º Aniversario, ya que el Frontón Labrit fue durante décadas la sede social de Oberena (1954-1987).

El Fronton Labrit también conocido como La Bombonera fue construido en 1952. La andadura de Oberena en el Labrit empezó en 1954, con la sustitución en el arriendo de la Sociedad Bellimbeta.

Las gestiones fueron costosas pero, finalmente, el 5 de julio de 1954 el frontón fue alquilado dando inicio a una etapa de más de 30 años en la que el Labrit se convirtió en lugar de encuentro y sede de competiciones de Oberena: partidos de Pelota, Hockey, Peña, Baloncesto, Balonmano, exhibiciones de Danzas y festivales, cine-forum...

El Ayuntamiento había construido este edificio dos años antes, con una finalidad únicamente deportiva, por lo que hubo que acondicionarlo para que hiciera las veces de local social, con oficinas, despachos, una sala de reuniones y exposiciones, un pequeño restaurante y un bar.  

El Labrit fue determinante para el desarrollo de Oberena, como centro neurálgico y aglutinador de actividades y gente, en pleno centro de la ciudad. Llegó a cumplir un papel tan relevante que en 1957 se planteó la posibilidad de compra. El ayuntamiento valoró su precio en más de seis millones y medio de pesetas, y finalmente en abril de 1959, Oberena decidió no comprar sino volver a alquilar mediante la firma de un nuevo convenio para 15 años, revisable cada cinco.

En este acuerdo, se fijaba un alquiler de 100.000 pts. al año y otras 250.000 pts. cada cinco años, que el Ayuntamiento percibía en concepto de impuestos por los espectáculos organizados. Además, la ciudadanía podía disfrutar del Labrit seis horas al día y la Federación Navarra de Pelota disponía del frontón los domingos por la mañana para disputar el Campeonato de Aficionados.

La relevancia del Labrit hizo que el número de socios creciera como la espuma hasta llegar a los 3.000 del Pamplona de aquel entonces, que justamente rondaba los 60.000 habitantes y cuyos límites del Ensanche apenas lamían la Plaza de la Cruz. 

El próximo 4 de junio, será un día muy especial, con recuerdos añejos sobre todo para los que ya peinan canas.

Todo está preparado. Ya falta menos.